Un poco de contexto
A raíz de una publicación en Twitter bajo el lema «los 8 mandamientos del [profesión/oficio]», la gente escribía ocho puntos importantes a tener en cuenta sobre su trabajo. Cuantas menos palabras, mejor. No se me ocurrieron ni ocho oraciones muy cortas ni pude imaginarme diciendo cosas desde el púlpito del mecánico. Pero algo escribí y antes de perderlo, queda registrado por acá.
Una de las cosas que más pasan en el taller (a veces para bien y otras no tanto para el negocio) es que más que mecánicos por acá somos motociclistas y amantes del rodar, así que siempre tratamos de ponernos en el lado del cliente. Con eso en mente, salieron las 8 cosas que me parece que todos deberíamos tener en cuenta a la hora de ser clientes de un taller mecánico.
La lista
- Si se puede regatear el presupuesto, entonces la chapuza empieza desde antes del trabajo
- Decidir qué hacer y qué no no es regatear el presupuesto, es ajustarlo al bolsillo del cliente
- Es responsabilidad del propietario si por costos o tiempos no se ha hecho todo lo pedido en el diagnóstico mecánico
- Si el cliente da el diagnóstico y el mecánico ejecuta sin una sola observación, entonces no hubo diagnóstico profesional
- Si el mecánico quiere un repuesto específico y lo explica, el poner un alternativo es tirar una moneda al aire y el cliente no quiere pagar por apostar
- Si se abre un motor y el presupuesto está cerrado de antemano, una de tres: se sobrepresupuestó, no se respetará el presupuesto o la chapuza está casi asegurada
- No le mientas al mecánico, se va a enterar si hubo arreglo casero o maltrato que terminó con el vehículo en su taller
- Si contra entrega no hay un detalle del trabajo realizado, es hora de conseguir un mecánico de confianza.
Yapa: El mecánico siempre puede joderte, por eso es importante tener uno de confianza con el que poder hablar.
