Si tenés una moto con carburador o no muy nueva (sin mucha electrónica que pueda complicar el diagnóstico) y no quiere arrancar, antes de ir para el taller sin una idea de lo que pudo haber pasado, se pueden hacer algunas comprobaciones rápidas para saber por dónde viene la mano. Si además se tenés algunas herramientas y un poco de paciencia, hasta evitas la visita al mecánico.

Las tres C
Los motores de moto (y todos los nafteros de ciclo otto), necesitan para funcionar tres cosas:
- Compresión: La que se da en una de las carreras ascendentes del pistón en la cámara de combustión
- Corriente: La chispa de la bujía
- Combustible: El detonante que hace la explosión y mueve el pistón para abajo.
Compresión

La compresión se mide con un compresómetro, que nos dice la presión que genera el pistón en la carrera ascendente en una de las dos vueltas del ciclo. Comparamos esa medida con la que corresponde a nuestra moto y sabemos si está en rango.
Comprarse un compresómetro para tenerlo en casa no vale la pena, por eso no nos podemos meter mucho en casa y si tras comprobar el resto de las causas creemos que es la falla, lo más probable es que antes de la parada se notase una pérdida de potencia (o un golpe seco cuando andaba y se paró). En este caso, toca taller seguro para tener el diagnóstico certero y la reparación como corresponde.
Corriente
Con la corriente lo que hay que controlar es que la bujía esté generando chispa y esta sea buena. Si la chispa sale para cualquier lado o es muy tenue, cambiando la bujía podemos llegar a tener solucionado el problema.
Para controlar el salto de chispa, lo mejor es sacar la bujía con el sacabujías (o un tubo largo de la medida correspondiente, nada de usar pinzas o cosas raras).
Lo primero es ver que la bujía esté seca. Si está mojada posiblemente nos pasamos tratando de darle arranque y «el motor se ahogó». En este caso, lo mejor es darle un par de arranques sin bujía al motor para que saque el excedente por el hueco y limpiar bien la bujía.

Con la bujía afuera, le ponemos el capuchón y la apoyamos en el cilindro, de manera que podamos ver la punta donde se produce la chispa.
IMPORTANTE: Para evitar una fea sensación en la mano (inofensivo, pero muy molesto, producto de la tensión que genera la bobina para la chispa), hay que asegurase de tocar solamente el capuchón de plástico del conector de la bujía y ninguna parte de metal.
Si la chispa es fuerte y única, está todo bien. Si la chispa sale para todos lados o apenas se ve, tenemos un problema eléctrico. Lo mejor es probar con una bujía nueva y si el problema persiste, ahí toca taller o investigar más en profundidad el resto del encendido.
Combustible
Este es el responsable de la mayoría de los problemas si la moto estuvo parada un buen tiempo. En los carburadores tienden a taparse los chiclers (el paso graduado de combustible, hay uno para cuando la moto regula y otro para las altas RPM). Si la moto estuvo parada más de seis meses, está tapado casi seguro. Si la moto lleva más de un año sin prenderse, lo más sano es que la arranquen en un taller previo cambio de todos los fluidos y una limpieza profunda del carburador.

Para saber si está tapado, lo mejor es que quede la toma de aire del carburador a la vista (donde se conecta el filtro de aire), es lo más cómodo. Si no se puede sacar la toma, abriendo la caja del filtro y sacando el filtro generalmente se ve desde la caja filtrera la boca del carburador. Depende de cada moto.
Si hay arranque eléctrico o un colaborador que patee la moto, tapando la entrada de aire con la mano, deberíamos sentir la humedad del combustible. Si no se siente nada, ya empezamos a sospechar que no circula el combustible por el carburador.
La segunda prueba consiste en tirarle un poco con un aerosol de un desatascante/lubricante (WD-40, W80, Penetril, etc ) tratando que el gas pase del otro lado de la cortina. Aceleramos al máximo, metemos por la boca de aire del carburador el aerosol y enseguida soltamos el acelerador.
IMPORTANTE: El lubricante que se hecha no tiene que ser mucho por dos razones de peso.
Primero porque el lubricante va a contaminar la cámara de combustión y consecuentemente al aceite del motor. Un poco para ver si reacciona el motor no hay problema, si insistimos mucho con la prueba o con el la cantidad introducida, podemos dañar más de lo que arreglamos.
El segundo problema de esta prueba es que la temperatura y explosión producida son mayores a la generada normalmente por el combustible, por lo que un exceso de temperatura puede dañar válvulas, pistón, aros, etc.
Si se hace con cuidado y sin pasarse de rosca, la prueba nos dice enseguida cómo viene el motor. No es para asustarse, solamente para ser conscientes que estamos trabajando con cosas que si se maltratan se rompen.
Con el aerosol ya en el carburador, tratamos de darle arranque lo más pronto posible y vemos si la moto trata de arrancar o aunque más no sea tira una o dos explosiones (depende la cantidad de gas que tiramos del aerosol y recordemos que no puede ser mucho). Si la moto explota, hay que sacar el carburador, limpiarlo con cuidado y problema resuelto.
Si no hace nada, repetimos la prueba y si seguimos sin ninguna explosión revisamos que la chispa sea buena (si olemos la bujía deberíamos sentir el aroma del lubricante). Si no sentimos nada, lo más probable es que el problema esté por otro lado y toca el taller. Siempre como último recurso se puede tratar de limpiar el carburador con cuidado antes de ir ver al mecánico de confianza.
Finalmente
Aunque más no sea saber que se pueden hacer un par de comprobaciones pueden evitarnos la visita al mecánico o quedarnos con la moto tirados sin saber que quizás un cambio de bujía puede ponernos en la ruta otra vez. La moto tiene que pasar por un servicio cada cierta cantidad de kilómetros y tener un mecánico de confianza es algo importante si queremos andar en moto sin pausa. Pero empezar a conocer el cómo funciona o las comprobaciones y reparaciones básicas nos otorga más confianza y seguridad a la hora de sumar kilómetros a nuestra experiencia.
